Amigo

sábado, 27 de junio de 2009


Te extraño.

Soy el lobo

martes, 9 de junio de 2009


Por mis venas corre sangre guerrera,
Tiemblan las praderas que recorro 
Y no es que sea una persona cualquiera,
Es porque yo soy el lobo.

La luna es mi compañera
Siempre atenta y solitaria
Ilumina mi camino sin frontera, 
El sendero del lobo paria.

Una persona a la luz del día
Que se transforma en bestia con la luna
Mi voz no expresa alegría
Y mi corazón no profesa ternura.

El lobo anda suelto,
Suelto y de cacería
De venganza ando sediento
Pobre del que me contradiga.

No dejo huellas, no tengo esencia
Sin identidad ni moral es como ando
Sé que muchos se estremecen con mi presencia
Y es porque con la mirada los voy matando.

Por mis venas corre sangre guerrera,
Tiemblan las praderas que recorro 
Y no es que sea una persona cualquiera,
Es porque yo soy el lobo.


Ay, Fló...

miércoles, 3 de junio de 2009

Fló: —Uy, ¿a ver eso?
Le muestro bien la imagen.
Fló: —¡Ah! Un lobo-hombre.
Yo: —...

***

Hace unos días le había prestado a Fló una escuadra. Me la devolvió llena de graffitis de las amigas, con liquid paper.
Yo: —¿A vos te parece, devolverme en este estado las cosas que te presto?
Fló: —Bueh, no te hagas problema. Después voy al quiosco y pido una regla triángulo para vos.

***

Fló: —Che, vos tenés "El fantasma de Hamelin"?
Yo: —Ehm... ¿No querrás decir "El Fantasma de Canterville"?
Fló: —Es lo mismo...

***
Fló, tocándose con la mano derecha el lado izquierdo del pecho: —Me duele el corazón...
Yo la miro.
Fló, señalando: —Acá está el corazón, ¿no?
Yo: —La puta, no puede ser mi hermana esta cosa...

Ay, Norita...

Nora, vendedora: —Bueno, Andre, ¿qué talle querés? Por favor, no me digas 85 porque te pego...
Yo: —Peroperopero... u.u 85, Nora.
Nora, vendedora: —¿QUÈEEE?
Yo: —¡Bueeeno! Crezco de altura nomás... ¿Qué culpa tengo yo? T_T
Nora: —Bueno, nena, nena. Corpiño ya está, entonces. ¿Camisetas me dijiste? 
Yo: —Ajam. Ya sabés lo que me gusta. Venga.
Nora: —¡Más vale, nena! Mirá, esto te va a encantar. Mi hija se lo probó el otro día, no sabés qué lindo le quedaba.
Yo: —A ver...
(me lo pruebo. Me queda bien de largo, pero grande en la parte que casi llega a las caderas, y en el pecho u.u)
Nora (luego de verme): —Ay... no... Mi hija lo llenaba más.
Yo: —¡Tu hija tenía con qué llenarlo! Gracias por terminar con los restos de mi dignidad y mi autoestima, Nora u.u