¡Para que enseñes a tu hermanito a atarse los cordones!
Primera opción:
Había una vez un árbol en el bosque; un día un conejito dio la vuelta alrededor del árbol; encontró un agujerito y se metió sin dudarlo, pero como era pequeño, necesitaba ayuda y por eso, tiro, tiro y tiro.
Segunda opción:
El conejo sale del agujero y rodea al árbol, pero no para de reírse de vos, así que lo agarrás de la cola y vas y se la retorcés; seguís el rastro de sangre hasta el agujero y después de encontrar al conejo lo estrangulás, fuerte, fuerte, fuerte.
Y ya estás listo para andar.




2 se hacen la paja con este post:
La primera la primera! Aunque la segunda esta buena si tenes sentido del humor.
Clap, clap: Que buen blog! me encanta el diseño y la manera en que te expresas.
Además el hecho de poner videitos es genial.( Y ME GUSTARIA SABER COMO HACES)
Me quedo en tu blog un ratito más.
pd: a mi me contarian la opción 2 seguro.
Saludos!
Publicar un comentario en la entrada