Amigo mío

jueves, 24 de junio de 2010


Hoy se cumple un año que me dejaste. No hay día que no piense en vos, en lo hermoso que eras, y el poder que corría por tus venas.

Te extraño, extraño abrazarte, verte correr, jugar con vos, amigo, hermano. Porque eso eras, un hermano, desde que fuiste una pelotita de pelo que se acurrucaba para dormir en mis piernas cruzadas, hasta el asesino serial que mató a casi todos mis hámsters/ pajaritos/ chanchitos de la India. El cazador más diestro y sangriento, el guardián, el que extraño tanto, cachorrito.
Cómo te extraño, la puta madre.
Soñaba con llevarte conmigo a mi departamento y dormir juntos, pero parece que el destino no lo quería así. Hubiese dado cualquier cosa con tal de estar junto a vos en tus últimas horas, Pichichu, ¡abrazarte nomás! Darte abrigo.
Fue tan feo escuchar a mi viejo decir "Andre... Murió."
Luchamos por mantenerte con nosotros, y te bancaste de todo, porque eras un grande.
Hasta que un día dijiste "basta" y nos dejaste. Dejaste una marca imborrable en la historia de nuestras vidas, y marcaste para siempre la mía.
Hasta el día de hoy sueño con vos, y sé que no voy a dejar de recordarte, porque no va a haber perro igual en el mundo, aunque suene infantil, que te alcance, que tenga el valor que sólo vos tenías, cuando venías a casa todo mordido pero victorioso, cuando salías a la calle y todos los demás cobardes huían de vos. Que le tenías miedo al tren, que fuiste llorado noches y días enteros no solo por mí, sino por tu hermano chiquito también, ese negrito panzón que tanto detesto.
Hubiese dado cualquier cosa... y sé que no soy la única.
Porque Geri todavía sueña con vos. Una vez me contó, con miedo casi, que soñó con vos. Y se apuró en salir corriendo sólo para decirte "te amo", sacarse esa cuenta pendiente que nos quedó a todos, y después, vi que se tapaba las lágrimas y me partió el corazón. Porque yo todavía sueño con vos y te lo repito siempre.
Y sé que mi viejo también te extraña, mi vieja me dijo que lloró a escondidas.
Y toda la generación que dejaste por acá en el barrio, picarón, es una copia exacta tuya. Siempre son bienvenidos cuando vienen, y ligan algún cariño.
Te amo, Pichichu. ¡Qué Gardel ni Rodrigo! En esta fecha, hace un año, se murió un hermano, un miembro de la familia, Pichichu. Y nunca te voy a olvidar, amigo mío.